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Acerca de los cobayos
Clase: Mamíferos
Orden: Roedores
Suborden: Hystricomorpha
Familia: Caviidae
Género: Cavia
Especie: Porcellus

Pueden
vivir hasta 10 años, aunque el promedio es de 5-8 años
Los
cobayos tienen 4 dedos en sus patas delanteras y 3 en las traseras.
En
su hábitat natural, los parientes salvajes de los cobayos
viven en áreas abiertas, y buscan refugio en cuevas abandonadas
por otros animales. Son presa fácil de numerosos depredadores
por lo que desarrollan el instinto de huir y autoprotección.
Siempre están en estado de alerta y cerca de un refugio por
si deben escapar. Pueden correr a bastante velocidad para salvarse
del peligro. Viven en grupo, por lo que es recomendable tener al
menos dos cobayos viviendo juntos.
En
estado salvaje, los cobayos ocupan un nicho ecológico similar
al de la vaca. Se mueven juntos en pequeños grupos, comiendo
pasto y plantas que encuentran en su camino. Son "crepusculares",
tienden a ser más activos hacia el anochecer y la madrugada,
donde es más difícil que los encuentren. Los cobayos
domésticos han desarrollado un ritmo diferente. Tienen períodos
de actividad más largos seguidos por cortos períodos
de sueño entremedio, durante todo el día.
Respecto
a su origen, el cobayo como lo conocemos hoy es la forma domesticada
de sus parientes salvajes originarios de Sudamérica, donde
todavía viven en estado salvaje (en sabanas, áreas
rocosas y áreas cercanas a bosques). El cobayo fue domesticado
por primera vez en el año 2000 AC por los Incas en América
del Sur, en lo que hoy es Perú y Bolivia. Lo valoraban por
su carne y piel. Los cobayos son llamados quwi en Quechua y cuy
(cuyes en plural) en Perú y Bolivia. También eran
utilizados en rituales tradicionales de curación. Los españoles
conquistaron a los Incas, e introdujeron al cobayo en Europa. Luego
los holandeses transportaron más cobayos a Europa y se expandieron
allí. Estos fueron los ancestros de nuestros cobayos hoy.
En 1770 llegaron a Estados Unidos como mascotas.
Como
vimos, el nombre científico es Cavia porcellus, porcellus
significa "pequeño chanchito" en Latín.
El origen del nombre Inglés, Guinea Pig, tiene varias teorías.
Una es que los animales eran llevados a Europa, pasando por Guinea,
Africa, desde América del Sur (ya que era el recorrido frecuente
de los barcos), por lo que muchas personas creían que los
cobayos se habían originado allí. Otra teoría
sugiere que el nombre "Guinea" viene de un error de pronunciación
del área "Guiana" en América del Sur. Otra
teoría común es que se les dió ese nombre porque
los marineros los vendían por una "guinea" (vieja
moneda inglesa). Sin embargo, el nombre holandés, por ejemplo
se refiere al país de Guinea, y no a la moneda inglesa, y
el primer cobayo fue descrito en 1554, en Suiza, por un naturalista,
más de 100 años antes de que la primera moneda "guinea"
fuera fundida.
A
diferencia de las ardillas y otros roedores, los cobayos no son
muy atléticos para saltar o trepar. Pueden dar pequeños
saltitos para sortear obstáculos o subirse a cajas u objetos,
y de hecho cuando están contentos y excitados, los cobayos
dan pequeños saltitos en el aire, en los que sacuden todo
su cuerpo. Este gracioso comportamiento es conocido en inglés
con el nombre de "popcorning".
Los cobayos tienen buen sentido de la vista. Sin embargo, tienen
problemas para medir las alturas. Hay que tener cuidado al agarrarlos
y sostenerlos siempre firmemente ya que pueden caer con facilidad
de nuestras manos. Nunca se lo debe dejar solo en un lugar del que
pueda caerse. Al caer de alturas importantes para su pequeño
tamaño pueden fracturarse algún huesito o lastimarse.
Los niños deben ser supervisados en el momento de sostener
al cobayo.
Un cobayo adulto mide entre 20 y 25 cm., y pesa entre 0,5 Kg. y
1,5 Kg
Son animales muy pacíficos, pero muy asustadizos, se sobresaltan
con facilidad, huyen ante la menor señal de peligro al escondite
o refugio más cercano. Cuando te acerques a ellos, nunca
lo hagas desde arriba, porque lo ven como un gran peligro. Acércate
a la altura de ellos y háblales con voz suave. Evita movimientos
bruscos. De a poco van ganando confianza y pierden el miedo.
Todos los cobayitos tienen áreas peladas detrás de
las orejitas.
Sus dientes delanteros y molares crecen continuamente pero se mantienen
bien con la comida, al roer y el heno.
La penicilina es tóxica para los cobayos.
A los cobayos les encanta jugar y correr, por lo que es importantísimo
brindarles el espacio adecuado.
Como hemos dicho, si bien son asustadizos, si ganas su confianza
son dóciles y mimosos. Rara vez muerden. Solo muerden suavecito
a veces, cuando quieren comida, o están jugando con nosotros
o quieren que los bajemos, o tienen ganas de hacer sus necesidades.

Hoy existen numerosas variedades de cobayos. Varían en cuanto
al pelaje y al color. Las variedades más conocidas son:
Variedad Americana o Inglesa de pelo corto: tiene
un pelo suave, brillante, corto, de color blanco, negro, marrón,
rojo arenoso o crema, con numerosas combinaciones de colores
Variedad Abisinia: tiene un pelo más áspero
arremolinado, formando rosetas.
Variedad Peruana tiene pelo largo y sedoso que llega al
piso.
Otras variedades son Teddy (pelo corto semejante a un osito de
peluche), alpaca, Silkie, Agouti, etc

Es un animal muy vocalizador, se hace oír mediante agudos
sonidos para reclamar comida, agua o cuando se siente incómodo
por la suciedad de su casa. Emiten varios sonidos diferentes. Cuando
están enojados o asustados pueden castañetear sus
dientes. También emiten una especie de "ronroneo". Cuando
quieren llamar nuestra atención, se abre la puerta de la
heladera o escuchan algún ruido que asocian con "comida",
emiten un sonido fuerte e insistente. También hacen un sonido
similar cuando están excitados o contentos. El sonido que
se parece a un ronroneo lo hacen como marca de dominancia, a menudo
es acompañado por el movimiento lento de su parte trasera.
Lo hacen para demostrar "Soy el jefe". Es gracioso de ver. También
pueden "ronronear" cuando están contentos y tranquilos. Castañetean
los dientes cuando están enojados, o como alerta de que se
mantengan alejados de él. También tienden a levantar
la cabeza como señal de dominancia y enojo. Cuando los acariciamos
o cepillamos, a veces hacen un sonido suavecito, que indica que
están contentos y relajados. A veces se adormecen.

La gestación dura de 68 a 72 días. Como consecuencia,
los cobayos bebés nacen ya bien desarrollados: tienen pelo,
dientes, uñas y los ojitos están abiertos . También
pueden moverse sin mayor dificultad. Los cobayitos comienzan a ingerir
alimento sólido luego de un par de días, aunque continúan
mamando. Como las hembras pueden embarazarse antes de estar completamente
crecidas ellas, esto puede afectar seriamente el crecimiento de
la hembra, porque sus cobayitos compiten con ella por la nutrición.
Por eso es importante que tengan cría cuando ya están
preparadas para ello. Asimismo, es importante evitar embarazos luego
de los 7 meses, debido a que es muy riesgoso para la hembra porque
su cuerpo no está en condiciones de pasar por todo el proceso.
Otra cosa a tener en cuenta es que las hembras pueden embarazarse
en menos de 12 horas luego de dar a luz. Una hembra embarazada no
debe estar con un macho fértil. No es saludable para una
hembra estar en un estado de embarazo constante. Otras hembras viviendo
con ella pueden ayudar en tareas maternales, pero es importante
controlar la conducta de cada cobayo hacia los bebés. La
camada común es de entre 1 y 4 cobayitos, pero hasta puede
llegar a ser de 7.
Los cobayos son probablemente los mamíferos más pequeños
que pastan. La digestión del pasto requiere un sistema digestivo
especial. Mientras que la mayoría de los mamíferos
que se alimentan de pasto son grandes y tienen un tracto digestivo
largo, los cobayos usan el método de ingerir su propia materia
fecal. No consumen su materia fecal indiscriminadamente. Producen
una materia fecal suave que alojan en una especie de bolsa que tienen
en el recto. Esta materia fecal se diferencia de la otra, ya que
contiene vitamina B y enzimas producidas durante la digestión
de los alimentos. Esta práctica es normal y esencial para
su salud.

Como veremos en el apartado "El hogar de tu cobayo", los
cobayos necesitan mucho espacio para correr, saltar, jugar, y descansar.
El Hogar debe ser idealmente lo más grande posible, para
que tengan espacio para explorar y ejercitar, ya que son animales
curiosos naturalmente. Pisos de alambre no deben ser usados jamás.
Las jaulas en comercios que tienen este tipo de pisos no son adecuadas
en lo absoluto. Los cobayos no tienen pelo/protección en
sus pies. Las jaulas con piso de alambre se asocian con una infección
en los pies que algunos cobayos desarrollan. Además, el espacio
entre los cuadraditos de alambre es muy grande para los pies de
los cobayos, y pueden lastimarse si el pie se traba cuando corren
o saltan en el aire (como hacen los cobayos contentos). Tampoco
pueden tenerse en peceras o acuarios ya que estos no tienen ventilación
adecuada. Ver la sección "El hogar" para mayor
información sobre este tema.
No es recomendable tener cobayos y conejos juntos, ya que no es
poco común que un cobayo sea lastimado gravemente, o fatalmente,
en el momento en que un conejo da una patadita o cuando un conejo
está en celo. Accidentalmente un conejo puede lastimar o
matar a un cobayo. Sin embargo, hay excepciones a toda regla, y
se ha sabido de algunos conejos y cobayos conviviendo sin problemas,
pero no es lo aconsejable ya que se corren muchísimos riesgos.
Tampoco deben compartir el Hogar con ratas domesticadas u otros
roedores. Los cobayos tienen miedo natural a las ratas y pueden
lastimarlas al verse amenazados, o pueden ser lastimados por estas.
Al igual que los seres humanos, y a diferencia de la mayoría
de los mamíferos, los cobayos no pueden sintetizar su propia
vitamina C, y deben obtener este nutriente vital del alimento. Una
deficiencia en vitamina C puede ser fatal si no se corrige. Ver
"Alimentación" para mayor información.
Si se les proporcionan los cuidados esenciales, una buena dieta
y un hogar adecuado, no suelen tener problemas de enfermedades

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