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Los cobayos y los chicos
Los cobayos pueden ser excelentes mascotas para los chicos, pero
siempre debe ser un adulto el principal responsable quien se encargue
del cuidado de los cobayos y que demás le enseñe a
los niños lo que el cobayo necesita y cómo cuidarlo
mejor.
A menudo se da que los cobayos corren la misma suerte que otros
pequeños animales, como otros roedores o peces (goldfish
en particular, por ser peces “baratos”). Escuchamos
historias que terminan muy mal: muerte de los peces porque armamos
la pequeña pecera sin informarnos antes de cómo debemos
hacer para armar un ambiente adecuado para los peces y el espacio
que requieren, un cobayito que se pierde o termina en un final trágico
por algo que podría haber sido evitado. Lamentablemente hay
demasiados casos.
Muchas veces adquirimos mascotas también para enseñarles
a los chicos a ser responsables, pero creemos que esto es posible
cuando un adulto es quien guía este proceso.
Es muy importante que el cobayito no sea un “nuevo juguete”
para el niño, y sí sea una mascota que merezca los
mejores cuidados, aún si el niño pierde interés.
Es importante aprender sobre el cuidado de los cobayos y educar
a los niños para que cuiden del nuevo integrante con amor
y compromiso. El cobayito debe ser para la familia, no sólo
para el niño. Es muy lindo el vínculo que puede establecerse
entre un chico y un animal, pero los adultos debemos guiarlos y
dedicarnos al cuidado del cobayo.

Algunas consideraciones:
Es particularmente importante educar a los chicos en el modo de
alzar y tratar al cobayito, especialmente por ser estos animalitos
asustadizos y frágiles. Pueden caerse con facilidad si no
los sostenemos firmemente y con ambas manos. Debemos enseñarle
a los niños como sostenerlo de manera segura. Es buena idea
que en el momento de agarrar al cobayito lo hagan sobre una mantita,
y de manera firme. Tener la regla de no caminar con el cobayito
a upa, ya que puede caerse. Es mejor que se acostumbren a tenerlos
cuando están sentados, en un sillón, cama o alguna
superficie que no sea alta. Otro aspecto importante es educarlos
en cuanto a la alimentación del cobayito, que sepan qué
cosas no pueden comer.
También es importante explicarles que los cobayitos son muy
asustadizos, que son muy chiquitos, tímidos y se asustan
de nosotros, y que debemos ser suaves y cuidadosos con ellos, hablarles
suave, acercarnos despacito. Tal vez a veces los padres pueden pensar
que un cobayo es buena mascota porque no necesitan mucho espacio
y son de tamaño chico. Esto no es así. Si se los tiene
en una jaula pequeña la calidad de vida de los cobayitos
será muy pobre. Este es el motivo por el que muchas personas
creen que dan olor, porque con frecuencia son mantenidos en jaulas
diminutas. Cuanto más grande la jaula, mejor, y más
fácil de limpiar también. Cuando podemos ver la diferencia
en comportamiento de un cobayo en una jaula del tamaño adecuado,
entenderás que el tamaño de las jaulas más
comunes no debería jamás ser el estándar. En
ellas, los cobayitos apenas tienen espacio para moverse. Todo esto
se hace evidente al comparar el comportamiento de un cobayo cuando
es puesto en un hogar amplio.
Un cobayito requiere esfuerzo y dedicación frecuente, como
todo animal. No es más fácil de cuidar solo por el
hecho de ser un animal pequeño y “barato”. Requiere
(y merece) tantos cuidados como cualquier otra mascota: debemos
comprar verduras frescas muy seguido, limpiar su hogar a fondo una
vez por semana como mínimo, lavar bien todo, mantener limpios
sus accesorios y jaula día a día, darles de comer,
llevarlos al veterinario si es necesario.
Pensemos bien al tomar la decisión de adoptar un animal,
y siempre pongamos su bienestar por encima de todo. Con compromiso
y responsabilidad, los niños (y adultos) pueden aprender
a valorar a este adorable animalito y disfrutar de su compañía
por muchos años.
Un cobayito no es un animal “descartable”; requiere
y merece tanto respeto, cuidado, amor y dedicación como cualquier
otro animalito. Evitemos desenlaces trágicos innecesarios,
y aprendamos de ellos, que como todo animal, tienen mucho que enseñarnos.

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