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Dientes
Los dientes de un cobayo crecen continuamente, por eso es tan importante
que tengan heno, fibra y material para roer. Si los dientes incisivos
crecen excesivamente (maloclusión), no podrán tener
una buena posición, y por consiguiente el cobayo no podrá
alimentarse. Los dientes molares también pueden crecer en
forma excesiva y causar problemas muy serios.
El síntoma más común de un excesivo crecimiento
de los dientes, es la pérdida de peso. También notaremos
una salivación excesiva. El cobayo tendrá dificultad
para comer los alimentos.
En caso de que esto ocurra, deberemos consultar a nuestro veterinario. Es importante realizar un control, para poder tratar este problema a tiempo.
Si los dientes se llegan a quebrar o romper, algunos veterinarios
aconsejan cortarlos un poquito para que adquieran un nivel parejo
para una adecuada mordida. Como los dientes crecen constantemente,
el diente que falta o se ha roto volverá a crecer siempre
que la raíz esté presente. En este caso es probable
que debamos darle comida blanda a nuestro cobayo, hasta que se normalice
Maloclusión:
Como mencionamos, este problema ocurre cuando los dientes del cobayo no se han desgastado lo suficiente y presentan un crecimiento excesivo. No pueden adoptar una posición correcta para morder y masticar, y esto va empeorando. Esto provoca heridas en la lengua y otras áreas de la boca y que el cobayo presente muchas dificultades para alimentarse, ya que no pueden masticar ni tragar normalmente y tampoco pueden cerrar la boca bien. En consecuencia de todo esto, se produce una pérdida de peso importante. Al principio puede ocurrir que el cobayo seleccione algunos alimentos que le resulte más fácil comer, o que empiece a negarse a comer.
También podemos ver que nuestro cobayito se babee, cuando
los dientes no pueden alinearse. Tal vez mostrarán interés
en la comida pero no podrán ingerir. *
Se confirma el diagnóstico con una examinación de
la boca. En general se corrige mediante cirugía. Según
la seriedad del problema y cuán avanzado esté, es
necesario alimentar a nuestro cobayo mediante jeringa, y el veterinario
le suministrará antibióticos antes y después
del procedimiento. No existe una corrección permanente, y
puede ocurrir que el cobayo requiera una intervención periódica.
Algunos casos son por genética, y otros por hábitos en la dieta y falta de material para roer. En el segundo caso, es más fácil de corregir y tratar. También puede darse por algún golpe/herida o infección, la edad, una deficiencia de Vitamina C, etc. El veterinario deberá determinar la razón y empezar el tratamiento.
Si notamos pérdida de peso en nuestro cobayo es *vital* visitar al veterinario, para poder actuar rápidamente.
El Dr Piluso recomienda visitar el siguiente link: http://www.guinealynx.com/malocclusion.html , y leer, sobre todo, la lista de preguntas para identificar signos de este problema.
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