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Reproducción III: Complicaciones durante
el embarazo y/o parto
Si bien los embarazos suelen ir bien, lamentablemente no siempre
esto es así. SI tenemos problemas con el embarazo de la hembrita
y los bebés, debemos acudir a un veterinario lo más
urgentemente posible. Muchos de estos problemas y complicaciones
se deben a la edad de la hembrita. Como ya hemos visto, luego de
los 7 meses no es recomendable que tenga cría.
Un parto normal debe ser breve. Puede durar entre
15 a 45 minutos aproximadamente.
Una hembrita no deberá perder apetito luego
del parto, esto puede indicar complicaciones, y desencadenar en
toxemia. Luego de lavar los bebitos y asearse, los bebitos empezarán
a mamar. Esto es lo primero que veremos. La mamá con los
bebés ya limpios y secos. No debería haber sangre
(o sólo un poco), y atl vez algunas placentas que no ha ingerido
aún. Si todo va bien y tenemos un parto exitoso, la mamá
cobaya estará con apetito y alimentando a los bebés
con energía. Los bebitos estarán corriendo enseguida
y empezaran a comer alimentos sólidos dentro de las primeras
48 horas.
Es normal que los bebitos pierdan un poquito de
peso en los primeros 3 días pero luego empezarán a
aumentar rapidamente. Los ojitos deberán estar brillantes,
al igual que su pelo.
La mamá puede sangrar un poquitito de la
vagina los primreos días, luego la membrana se cerrará.
Tambien puede llegar a perder un poco de peso luego de una gran
camada, pero continuará comiendo bien y recuperará
el peso luego de amamantar a los bebitos.
Si tus cobayitas sangran *durante el ciclo reproductivo*
debemos ver a un veterinario, no es normal que sangren, y debemos
averiguar las causas.
Problemas durante el parto:
La hembra no puede romper la membrana que protege a los
bebés: Cuando los bebés nacen, la hembra
debe romper el saco que envuelve a los bebés, si no lo hace,
los bebés pueden asfixiarse. Si estás presente puedes
intentar salvar a los bebés que todavía están
en la membrana. En este caso se aconseja respirar en la boquita
del cobayo, y mover las patitas para lograr activar la circulación,
para que responda el corazón y los pulmones. Si vemos que
el bebé reacciona, mantenlo cálido en tus manos y
envuélvelo en una toalla cálida. Si empieza a hacer
ruido, podemos sacarlo adelante. Veterinarios recomiendan mantenerlo
cálido, cubrirlo con una toalla, y ponerlo cerca de una fuente
de calor. Cuando el bebé pueda pararse solo podemos acercarlo
a la mamá. Tal vez no lo va a reconocer porque no lo ha limpiado,
pero ponelo bajo su cuerpo y observá la reacción.
Igualmente, si anticipamos que habrá problemas en el parto,
es mejor que un veterinario nos ayude y nos oriente sobre qué
hacer.
Terminación prematura del parto: Cuando
la hembra tiene muchas dificultades en el parto y no puede dar a
luz a todos sus bebés, el parto puede terminarse antes de
que nazcan todos. Si esto está pasando, debes consultar a
un veterinario de manera inmediata. Si han quedado fetos en el útero,
deberán ser extraídos quirúrgicamente.
Falta de leche para toda la camada: En este caso
deberás ayudar a criar a los bebés alimentándolos
cada 2/3 horas durante los primeros días de vida.
Si la hembrita es muy joven, o son muchas las crías,
tal vez no pueda producir la leche suficiente. En este caso, se
puede tratar de conseguir otra hembrita lactante, o si no asistir
a la mamá alimentando a los bebés. En este caso es
recomendable consultar al veterinario. También puede ocurrir
que los bebés son rechazados por la mamá (son pocos
los casos, pero puede pasar que no los reconozca si no los ha lavado
y si ha tenido un parto asistido), o si la mamá muere, necesitarás
criar a los bebés vos. (Si no hay otra mamá cobaya
que pueda hacer de mami sustituta y que los acepte). En este caso
necesitarás una formula sustituta de la leche materna (Consulta
con tu veterinario), y deberás darles cada dos horas, inclusive
a la noche. Deberás mantenerlos tibios, lavar las boquitas
y alimentarlos así los primeros días. También
deberás lavarles el ano y órganos genitales con un
trapito limpio y húmedo. Si está el papá cobayo,
tal vez él puede realizar esta tarea. Será como tener
un bebé humano en casa.
Luego de los primeros días, deberás
enseñarles a comer alimentos sólidos. Si el padre
está presente, aprenderán de él por imitación.
Si no, cualquier otra cobayita que esté con los bebés
puede enseñarles.
A continuación enumeramos otros problemas
que pueden darse durante el embarazo, y muchos de estos son debido
a que la cobayita ya pasó la edad para tener cría.
No es conveniente que la hembra tenga cría luego de los 7
meses.
Si se dan abortos o nacimientos prematuros, estos se asocian con
dos condiciones: toxemia y ketosis. Los factores
que son más responsables de estas condiciones son una dieta
inadecuada y hembras con obesidad. Los signos aparecen de repente
y progresan rápidamente. El cobayito deja de comer y beber
y se deshidrata. Se vuelve débil y se le dificulta la respiración.
La prevención es clave. Debemos evitar la obesidad de la
cobayita y el estrés durante el embarazo y no permitir el
embarazado de cobayitas que son muy jóvenes o muy viejitos
para tener cría. También debemos tener cuidado en
la dieta, y asegurarnos que tengan la Vitamina C necesaria.
Sobre la toxemia
Por supuesto que lo ideal es que todo vaya bien,
nazcan los bebés sanos y fuertes y la hembrita pase el parto
sin problemas. En este caso la mamá sana los podrá
cuidar y no habrá problemas. Lamentablemente, a veces pueden
darse problemas. Uno de los principales es la toxemia.
Esta condición se evidencia en la última
etapa del embarazo (dos semanas), en días antes del parto
o posteriormente. Es muy peligrosa, tanto para la hembra como para
los bebés. Uno de los tipos de esta condición es causada
por problemas internos. En el caso de grandes camadas, la hembra
puede no obtener los nutrientes necesarios. También puede
ocurrir que al ocupar tanto espacio en el útero, la cantidad
de sangre que llega al útero puede verse afectada y puede
faltar. En este caso los bebés no pueden sobrevivir, y la
hembra desarrolla esta condición. Otro tipo se da por factores
externos. El estrés es el factor principal. Factores que
contribuyen al estrés de la hembra son: temperaturas fluctuantes,
calor excesivo, mucho movimiento, otros cobayos molestando a la
hembra. Las hembras con exceso de peso corren un gran riesgo de
sufrir esta condición. La obesidad, falta de ejercicio, estrés,
y la malnutrición son los principales factores de riesgo.
Cuando se presenta esta condición, es vital que un veterinario
realice una cesárea de forma urgente para salvar la vida
de la mamá.
A veces ocurre que las hembritas intentan tener
a los bebés igual, y estos nacen prematuros o se dan abortos.
Los bebés nacen en una membrana o saco, y la mamá
es quien los abre para que el bebé respire. En este caso,
la mamá en general no los abre, ya que los bebitos no sobreviven
el parto y se da un aborto.
Los síntomas
de esta condición son varios, aunque la hembra puede evidenciar
sólo algunos: salivación excesiva, anorexia, falta
de apetito, pérdida de peso, falta de actividad, las orejitas
y patitas pueden estar muy frías, depresión general,
temblores, imposibilidad de movimiento, falta de coordinación,
dificultad al respirar, comer y beber.
Lo esencial
es la prevención: no debemos dejar que hembritas obesas
tengan cría o que hembritas ya adultas queden embarazadas;
debemos asegurarnos que nuestras cobayitas tengan una dieta equilibrada
y variada y le evitaremos todo estrés a la hembra.
Otro problema que podemos encontrar es la distocia,
esto es un parto difícil, asociado con la falla en los huesos
de la pelvis en la relajación necesaria para permitir el
parto para que el cobayo pase por el canal. La causa principal es
cuando la hembra tiene más de 7 meses. Otras causas pueden
ser la obesidad o uno o dos fetos muy grandes. Veremos que la hembra
tiene dificultades y los bebés no pueden salir, también
podremos observar una secreción vaginal y signos de ketosis.
Si vemos la posibilidad de un parto difícil debemos consultar
a nuestro veterinario antes. En algunos casos se puede realizar
una cesárea.
También puede ocurrir una mastitis: es una
infección de las glándulas mamarias. Si notamos una
inflamación o secreción anormal, podemos estar en
presencia de una infección y necesita atención inmediata.
Esto puede estar acompañado de decaimiento, fiebre y falta
de apetito. En este caso, al igual si notamos una inflamación
de los pezoncitos y lastimaduras, debemos acudir a un veterinario.
El Dr Piluso recomienda la excelente sección
sobre embarazo y sus complicaciones en: http://www.guinealynx.com/reproduction.html
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